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Al enterarse de renovado interés por parte de Museo Nacional en las
esferas de piedra, Jorge Jiménez Deredia no dudó en ofrecer su apoyo
incondicional.
Este afamado escultor costarricense ha inspirado gran parte de su obra en
los milenarios monolitos esféricos del Diquís.
Conociendo el propósito del Museo: proteger y dar a conocer al mundo las
esferas. Deredia quiso participar activamente en el proyecto, el cual fue
bautizado “Plenitud Bajo el Cielo” nombre que utilizará más tarde el
reconocido crítico francés, Pierre Restagny para titular una hermosa monografía
dedicada al escultor herediano.
Luego de colocar su obra: la escultura de San Marcelino de Champagnat, en
la fachada externa de
El esplendor de las esferas prehispánicas lo impresionaron desde niño.
Hoy a sus cincuenta años lo continúan inspirando.
-La transformación de la piedra – nos dice el escultor- es una metáfora
del eterno proceso de transmutación del cosmos. Amo lo que no es complicado.
Complicado significa literalmente “con pliegues” y simple “sin pliegues”
admiro la escultura esférica de los antiguos Borucas por ser simple y pura.
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albertosibaja@costarricense.cr