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Las mediciones nos muestran un amplio rango de tamaños, cuyo espectro
varia de los
La utilización de una banda tan ancha de diámetros, pesos y volúmenes
en la fabricación prehispánica de esferas, amplifica también los horizontes
de su uso y significación.
La mayor cantidad de las esferas registradas concentran sus diámetros en
el rango de los 80 y los
Esferas de aproximadamente
En mis visitas al Delta del Diquís en el 2004 pude constatar que esta
situación no ha cambiado mucho. Pese al gran respeto que la mayoría de los
pobladores de Palmar Norte y Sur tienen por sus tesoros patrimoniales, los
saqueos continúan siendo incontrolables.
Algunos artesanos de la zona, manufacturan hoy hermosas esferas en
piedra, pero su arduo trabajo enfrenta la competencia desleal de huaqueros,
quienes siguen encontrando y traficando con esferas pequeñas.
Esto induce a pensar en una gran producción antigua de esferas pequeñas.
Si colocamos una esfera grande y pesada sobre un lecho dispuesto con
esferas pequeñas, notaremos con asombro la relativa facilidad con que podemos
hacer girar en cualquier dirección a la esfera pesada, esta facilidad aumentará
conforme al grado de pulimento de las esferas, agréguese una corriente de agua
y la resistencia será mínima. Se me antoja creer en un método similar usado
antaño para trabajar las últimas etapas de las esferas monumentales.
Al observar esferas pequeñas podemos ver imperfecciones notorias en su
contundencia (entre más pequeña más irregular) quizá esta imperfección no
se deba a manos inexpertas, sino al posible uso antes mencionado. La más grande registrada.
Cerca de la ciudad de Palmar Sur encontramos el sitio arqueológico
llamado “El Silencio”, ubicado en el piedemonte de
En la parte media de una cuesta, elevada a más de un centenar de metros
sobre el nivel de la llanura aluvial, fue descubierta el siglo pasado, en la década
de los años cuarenta, “in situ” la esfera mas grande del mundo hecha por
aborígenes del pasado.
Hasta hoy, en todo el globo terráqueo, no existe registro de ningún
monolito esférico primitivo de mayor tamaño.
Este insólito monumento ostenta un diámetro de
Tristemente
la incomparable esfera se encuentra muy deteriorada. La actividad agrícola y su
costumbre de quemar las parcelas para preparar la siembra, la sometió durante
muchos años a elevadas temperaturas, esto y los tupidos aguaceros han provocado
una lenta e indeseable exfoliación del granito (se descascara).
El Museo Nacional de Costa Rica en su afán de preservar el monumento, ha
levantado en varias ocasiones un rústico rancho para protegerla de las
inclemencias del tiempo. Pero el inevitable vandalismo se encarga de incendiar y
destruir los ranchos.
Sumado a tales desgracias, la esfera más grande del mundo, es
“pellizcada” constantemente por cuanto turista la visita para llevarse un
pedacito de ella como recuerdo.
Emplazar semejante esfera en tan empinado terreno, requirió sin duda de
un gigantesco esfuerzo colectivo, altamente organizado. El sitio debió tener un
significado muy especial para los “Dikís” quizá conmemorativo o simbólico.
Ojala
las autoridades del Museo Nacional se decidan de una vez por todas a restaurar
tan importante monumento y se le de la protección que merece, de lo contrario
en pocos años la esfera más grande del mundo, será tan solo un peñasco
amorfo.
Regresando al tamaño de los monumentos se considera este en relación al
estatus socio económico de cada aldea.
Pero las esferas monumentales no fueron exclusivas de los grandes centros
de asentamiento precolombino. Se han encontrado esferas de considerable tamaño
en vestigios de aldeas pequeñas, ubicadas en el circuito aledaño al mega sitio
de Palmar.
El
aumento en la dimensión de las esferas se relaciona con los cambios culturales,
registrados en la región por los años 700 u 800 después de Cristo. A partir
de aquí no solo aumenta su producción, sino además se incrementa notablemente
el tamaño. El surgimiento de la metalurgia corresponde a ese periodo,
facilitando con sus nuevas tecnologías la fabricación de esferas más grandes
y numerosas. Bajo el manto de aluvión
Algunos exploradores no descartan la esperanza de encontrar en el Delta,
esferas de igual o superior tamaño a la mayor registrada.
Los suelos blandos de la región abren la posibilidad, nada utópica, de
localizar reliquias superiores a las 10 toneladas, sepultadas por los años en
las tierras del Diquís.
El terreno donde descansa la gran esfera de “El Silencio”, fue
acondicionado desde épocas pretéritas para soportarla. Hoy podemos observar,
como dicho soporte, después de cientos de años, esta cediendo a tan descomunal
peso.
Los suelos de las laderas montañosas son mucho más compactos en relación
a las
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