|
Unos
han llegado hasta las esferas con propósitos científicos, otros se han
acercado a ellas para desarrollar sus teorías más allá del marco de la
ciencia.
El
producto de la contienda entre ciencia, religión, arte y filosofía son los
muchos y dispares conceptos elucubrados a expensas de tan exclusivas reliquias.
Algunos
planteamientos nos sorprenden por fantásticos, otros más bien son
descabellados, los hay simplistas, místicos, ficticios, técnicos, artísticos,
matemáticos, etc. Pero en una cosa todos están de acuerdo: “Las esferas del
Delta del Diquís a nada se parecen si no a si mismas”
Su
asombrosa esfericidad y la gloriosa manifestación de su pasado, evocan incógnitas
similares a las planteadas por las pirámides mayas y aztecas, las gigantescas
cabezas de la isla de Pascua, los ciclópeos muros de Sacsayhuamán, los
monumentos olmecas, las reliquias de Anáhuac o la ciudad mística de Tollan,
entre muchos otros tesoros del continente.
De
igual manera, las esferas halladas en Costa Rica constituyen una de las muestras
más impresionantes y particulares de las representaciones en piedra de toda
Estas
poseen –fundamentalmente- cuatro características singulares, distinguiéndolas
de entre otras esferas antiguas reportadas en el continente:
1)
La
extraordinaria cantidad producida.
2)
Su
gran tamaño y perfección esférica 3) El fino
acabado en sus superficies. 4) El
hallazgo de conjuntos de esferas formando alineamientos o figuras geométricas No existe registro alguno de esferas de piedra en las
américas ni en el resto del mundo que reúnan las características señaladas.
|
albertosibaja@costarricense.cr