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El
protector del conocimiento
El Siwabra es el chamán especializado en transmitir el Siwa, o conocimiento sagrado, constituido por un código de normas y reglas que Sibö-Surá (Dios) dejó a los Bribrí-Cabecar para orientar su forma de vida.
La
palabra Siwa significa en lengua nativa, historia así como alma y viento. Es el
cuerpo de conocimientos ancestrales que dirige la forma en que el aborigen
talamanqueño interpreta la realidad. Para ellos historia, cuento, mito, filosofía
o saber, constituyen una sola dimensión unificada.
El
manejo del conocimiento pleno de este cuerpo de normas, es materia de chamánes
especialmente entrenados para su transmisión oral. Los Siwabra pertenecen al
grupo de los Tsokör (cantores ceremoniales) quienes seleccionan a los mejores
de entre ellos para ejercer tan importante cargo.
El Siwabra canta las historias del ámbito mágico, abstracto y sobrenatural de Sibö-Surá. Causa creativa del mundo concreto del indio.
Todos
los seres mitológicos viven en esa esfera de una realidad aparte, pero
proyectan una imagen de si mismos al entorno natural.
El trabajo del Siwabra ayuda al aborigen en la interpretación armónica de la naturaleza en todas sus facetas: tiempo espacio y ser.
Su oficio data desde tiempos inmemoriales y se ha transmitido hasta nuestros días gracias a la excelsa tradición oral de estos chamanes, quienes mantienen viva la cultura amerindia.
Siwa
Conocimiento
sagrado
“Saco
mi lengua al mundo
para
que el viento dicte en ella, su historia inviolable
y
yo pueda cantarla a las gentes de mi pueblo,
porque
mi lengua conoce el Siwa que Sibö
hizo
reverberar desde los anillos del tiempo,
hasta
los oídos de mis antepasados,
y
ellos lo cantaron en el mío,
y
yo, el Siwábra, lo cantaré a quien sepa escucharlo.
Canto
sólo de día las historias de la creación del mundo,
para
que el sol sea testigo de mi verdad.
Canto
sólo de noche las historias de sanar,
para
que la luna se llene con el testimonio
de
los males de mi pueblo.
No
canto cuentos ni leyendas
sino
los trabajos de Sibö.
Nada
escribo porque ya Sibö todo lo ha escrito:
en
las betas de los árboles, en la herida de las piedras,
en
las manchas del jaguar, en la cresta de las olas,
en
los fuegos de los cielos.
El
viento es la pluma de Sibö y la tierra su pergamino,
por
eso yo no escribo, únicamente canto,
canto
lo que el viento recita en el lomo de las bestias,
en
la altura de los montes, en las bocas de la tierra,
en
las sombras de la selva, en las plumas de las aves.
Saco
mi lengua al mundo,
para
que el viento dicte en ella su historia sagrada”.
® Siböwak
albertosibaja@costarricense.cr