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EL SEÑOR
ABSOLUTO DE TALAMANCA
Sibö no solo
es el dios creador del mundo y de los amerindios talamanqueños, si no que además
se constituye como su máximo héroe cultural, pues según las leyendas aborígenes,
Sibö vivió como hombre en la tierra. El mismo, instruyó a los seres humanos
en todas las artes y las ciencias. Les enseñó a edificar sus cónicas
viviendas, a cazar, a sembrar, les mostró las ocho danzas sagradas, los cantos
de la creación del mundo y a vivir en armonía con el bosque tropical.
Sibö está
en todas partes, habla todas las lenguas, tiene la capacidad de asumir formas
humanas y animales. Dispone sobre la vida y la muerte. Sibö diseñó el mundo mágico
del indio, y creó toda planta y ser viviente.
Por medio de su contraparte, Surá, hizo a los indios, quienes primero nacieron como semillas de maíz. Sibö trajo las semillas desde abajo, del lugar de donde nace el sol y las purificó con agua en la cima del monte Suráyön en Talamanca, luego de ayunar y orar por cinco días, las sembró en tierra.
Dispuso las
semillas de maíz en ocho grupos y de allí surgieron las primeras gentes,
distribuidas en los ocho clanes primordiales.
Esta
primigenia tribu tropical, escuchó sus cantos y enseñanzas, mismas que
conformaron el “Siwa” código de comportamiento y vida. Este canon es
transmitido desde tiempos inmemoriales de boca a oído hasta nuestros días.
Sibö
propicia los agentes naturales que producen la germinación, por ello es el
proveedor de todo alimento.
De día este
gran ser vive en el este, desde donde cuida a los buenos espíritus, de noche se
traslada al oeste para proteger a los indios de los malos espíritus.
Como señor
de la creación Sibö reina desde el cenit del cielo. Toda creación de Sibö
esta asistida siempre por su contraparte Surá, quien reina desde el nadir de la
tierra.
® Siböwak
albertosibaja@costarricense.cr