|
|
|
|
|---|
El líder del
clan
El Bru
(cacique o rey) gobernaba sobre toda la tribu, dispersa en amplios territorios,
donde los diversos clanes pertenecientes a esa misma tribu, asentaban sus
poblados.
Para poder
regentar sobre todo el grupo étnico, el rey se valía de los Kyowak, a quienes
los españoles llamaron caciques menores o principales de casa aldea.
Los kyowak fueron elegidos de entre los más sabios ancianos o ancianas del clan y estuvieron bajo la dirección directa del rey, a su vez este personaje principal era el vocero directo de su clan ante la realeza.
Los kyowak
también sirvieron como una especie de embajadores entre el rey de la región y
los principales de otros pueblos, incluyendo a los invasores europeos.
La sociedad talamanqueña está basada en los linajes o clanes y en sus vínculos de cooperación, mismos que se dan por el intercambio de los vienes y servicios que cada comunidad produce. Los antropólogos han identificado más de setenta clanes entre las etnias Bribri-Cabecar.
Según su génesis
Sibö-Surá crea los clanes (séwak) asignándoles, nombre, tierras y labores
especificas. Enseña a los Tsiruwak la ciencia del cacao, los Uniwak reciben de
Sibö el arte de la cerámica, los Duriwak son entrenados por dios en la
manufactura de hamacas, la producción de textiles era la especialidad de los
Amukwak, y así con todos los clanes.
Si su clan era experto, por ejemplo, en cestería, tributaba bolsos, hamacas y canastos. A su vez y en perfecta reciprocidad, ese clan recibía: cerámica, maíz, pieles, miel etc. provenientes de los otros clanes especializados.
® Siböwak
albertosibaja@costarricense.cr