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LUNA...
...dominadora de la noche, representa el principio materno de la fecundidad.
Rige todo lo concerniente a los sentimientos, las reacciones, respuestas,
hábitos domésticos y hábitos en general, el mundo de los sueños, el de la vida
vegetativa, el inconsciente. El lugar donde nos refugiamos, en el que nos
sentimos más seguros. Su influencia alcanza al organismo, la digestión, la
secreción glandular y la menstruación. Representa la necesidad de proteger, así
como la de ser protegidos; la necesidad de preocuparse, mimar y velar a los
demás.
La Luna describirá, sobre todo por el Signo, qué es lo que sirve para
apaciguarnos, calmarnos y reconfortarnos. Los Aspectos nos mostrarán todo
aquello que favorece u obstaculiza estos acontecimientos. Nos indica de dónde
venimos, es decir, nuestra procedencia, nuestro pasado, el ambiente emocional
que nos envuelve, las raíces, la historia y nuestra herencia. Con frecuencia, la
Luna y sus Aspectos describen cómo reaccionamos y respondemos de forma
automática, inconscientemente, frente a los estímulos, ya que nuestros
sentimientos suelen estar muy relacionados con nuestra herencia y nuestro
atavismo y el ambiente emocional que rodeó nuestra infancia y del que, tal vez,
hayamos sido inconscientes pero, sin embargo, muy influenciados por él.
La Luna describe el hogar y las preferencias domésticas en general, la forma de
acomodarse y amoldarse a los demás, adaptándonos y aclimatándonos tanto a las
personas como a las situaciones en general. También significa el hogar como el
lugar en que nos refugiamos, donde estamos seguros y podemos ser nosotros
mismos, a salvo de las miradas del mundo exterior.
Los Aspectos de la Luna, normalmente, pueden indicar con cuánta facilidad o
dificultad nos enfrentamos a nuestro ambiente hogareño, así como lo fácil o
difícil que nos resultará convivir con los demás. Esto, también se halla muy
relacionado con nuestra capacidad de adaptación y en la medida en que nos
sintamos protegidos en el ámbito emocional.
La Luna simboliza la madre, tanto la biológica como, en su defecto, a quien o
quienes nos cuidaron durante la infancia. Describirá nuestras relaciones con
ella, nuestras primeras experiencias infantiles. Es la primera persona a la que
nos sentimos unidos y, por ello, la primera hacia la que nos volvemos en busca
de una aceptación incondicional. Pero, también, la Luna puede representar tanto
al padre como a todas las personas que nos cuidaron. Aunque, cuando la Luna es
significadora de alguien que nos cuidó sin ser nuestra madre biológica,
normalmente, esto suele verse claramente reflejado en la Carta Astral, a través
de la situación de las Casas, de sus Regentes o de otros factores.
En cualquier caso, la Luna por Signo, por Casa y por Aspectos, reflejará en gran
medida nuestra forma de sentirnos en la infancia y la manera en que podíamos
sentirnos a salvo.
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