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PISCIS (19 de febrero a
20 de marzo)
Las personas nacidas bajo el signo de Piscis son generalmente difíciles de definir.
Están capacitadas para ser excelentes médiums y recibir las impresiones que les llegan
de los demás. Emotivas y reservadas, pacientes y meditativas, amables y generosas,
imitativas, receptivas y pacíficas cuando viven de acuerdo a su mejor naturaleza; les
gusta investigar los fenómenos y parecen poseer una comprensión peculiar que les es
propia. Comúnmente son joviales, sociables y resultan compañeros entretenidos, pero
pueden pasar de la mayor alegría a la mayor depresión, e igual están dispuestas a
ayudar que a solicitar ayuda. Con frecuencia carecen de sentido de responsabilidad, de
ahorro, de método y caen en la mayor ignorancia en todo lo concerniente a sabiduría
mundana.
Por lo general, ellas mismas son sus peores enemigos y, aunque no son violentas o crueles,
son capaces de engañarse a sí mismas y engañar a los demás. Poseen una imaginación
dispersa que se expande y extiende al infinito y les hace desear escapar del mundo de la
limitación a través de la pasión, de una amplitud del campo de conciencia al que
añaden una especie de flotamiento, de flexibilidad y expansión que, a menudo, resulta
difuso. Su dificultad estriba en hacer de este caos un mundo organizado y corren el
peligro de quedarse en una nebulosa, convertidos en seres que nadan entre dos aguas, que
tantean, huyen de sí mismos, veleidosos, huidizos e inaccesibles, inestables y errantes,
pueden resultar quiméricos e incoherentes. Evolucionadas, las personas nacidas bajo este
signo, se encuentran dotadas para vivir un estado de gracia, de clarividencia, de santidad
o misticismo y capaces de aportar toda su dimensión de bondad, de generosidad y de
humanidad, olvidándose de sí mismas hasta el sacrificio. Saben del fervor de la vida
profunda y pueden alcanzar los más grandes goces espirituales.
Cuando se posee menos evolución, estas personas pueden entregarse a la bebida cuando
sufren ansiedad y preocupación y ceden a las peores formas de la tentación. Les gusta
vagar sin rumbo, son un tanto molestas y, a veces, demasiado dadas a los detalles. Se
obsesionan fácilmente y son cambiantes e imaginativas o, mejor dicho, fantasiosas y
siempre están dispuestas a atribuir sus fallos a las condiciones que les rodean.
Por lo general les gusta el mar y en él se encuentran en su elemento, el regente del
signo es Neptuno, siendo a la vez buenos viajeros. A medida que desarrollan su carácter,
se vuelven más confiadas, pero raramente dependientes de sí mismas, y son capaces de ser
muy sinceras, cariñosas y bondadosas, y sienten mucha simpatía en especial hacia los
animales torpes.
En cuanto a la salud, están expuestas a la tuberculosis pero, al parecer, ellas mismas
son capaces de provocar esto con su congoja y melancolía. Cuando están tristes, sufren
trastornos digestivos y esto genera a su vez otros problemas, pues ansiosas y aprensivas,
debilitan su sistema orgánico y es cuando aparecen los trastornos funcionales. Para
preservar su salud, deben ser muy limpias en sus hábitos y evitar los magnetismos y
contagios impuros, pues son muy propensas a absorber las influencias nocivas de los
demás.
La cualidad interior o destino de este signo es la ESPIRITUALIDAD y ante el interrogante
de expresar su esencia, Piscis Poético, dice: YO CREO.

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